miércoles, 18 de agosto de 2010

Carol la tiene re-clara

Carol vive presa en un penal para mujeres en la ciudad de La Plata.
Tiene 23 años y un espíritu entusiasta, ella hace todos los cursos, uñas esculpidas, costura, porcelana fría.

Para ella es una oportunidad para conocer, primero para ella misma. Carol es poética, intensa, por sobre todo curiosa.
La conocí hoy… en un espectáculo de narración junto a mi compañera Roxana, fuimos invitadas por el profe de educación física del penal.

Fue una experiencia diferente, llegamos anunciamos nuestro ingreso, pasamos pasillos, cerraduras, oficina, y entramos a un salón amplio, organizamos las sillas de plástico negro en medio circulo y dejamos espacio a modo de escenario. Una vivencia que dispara la imaginación acerca de un gran estigma social en el que atravesando los barrotes se derrumban los prejuicios.

Hasta ese momento las internas no llegaban, recorrieron los pabellones, en búsqueda de nuestras futuras oyentes y poco a poco… las sillas se habitaron, Gloria, Romina, Carol, Carla, Juana.
No eran muchas pero si las suficientes para juntarnos en ronda y escuchar cuentos, nos faltaba el fogón (pero en verdad siento que allí ardía todo tipo de leña)… me encendí al calor de la palabra y disfrute mucho contar historias cargadas de vida.

Desfilaron las historias del boliche el resorte, el hada del arrabal, nos visitó el Eusebio… nos habitó la poesía para cerrar un encuentro que se dio a pura risa y suspiro… adore escucharlas, verlas metidas en los sucesos, las tramas y anticiparse a los finales delatando almas de escritoras en potencia (para mi gusto).

Conecte con las miradas, las risas, la seriedad, las observadoras, las sorprendidas, las aparentemente indiferentes pero todas presentes, zambullidas.

Casi tres veces me caí de una silla… a punto de causar la risa de quien comete un blooper con un acierto azarosamente clownesco.
Esa fue mi experiencia en la cárcel de mujeres, un lugar que hoy sentí cerca, tan cerca que no pare de repartir abrazos y agradecer la oportunidad que tuve para brindarme y por el placer de recibir un público con el que poco a poco rompimos el hielo todos juntos y la calidez embriagó el lugar.

Carol la tiene re clara… primero para mi… por eso cuento para animarme a sentir mas; porque considero que si empezamos por uno, nos reciclamos y fundimos con los otros. Para mi esa es la manera de llegar.
Ese es mi propósito… fundirme en la emoción de un relato que abrace los sentidos y luego mis brazos envuelvan y nuevamente encontrarme rodeada por otros
mientras mi corazón no para de sentir.

1 comentario:

Cielo de Palabrazzz dijo...

Què bueno que todavìa tengamos ganas de juntarnos con la luz que queda en la grieta.Esa que deja pasar cosas a travès del alma.Esa que nos permite salir de la miseria de nuestra alma para disfrutar del alma de los otros.Gracias por haber compartido esta experiencia Andy.
Ro