jueves, 18 de febrero de 2010

La tía mariana

Por donde pasa la tía se enciende la energía.


Dispuesta al juego... sus sobrinos

y amiguitos la siguen siempre.

Cumplir años, supone una fiesta,
un encuentro entre parientes y amigos.

Los de acá y los de allá,

los de ayer… los nuevitos.

Este año animé un cumpleaños con ese valor de hacerlo en casa…
viniendo los abuelos y primos del interior, del pueblo con toda la identidad cargada.
Ese valor que revive cuando el pueblo vuelve con sus olores, sus costumbres con los parientes
en casa. Esas costumbres de chicos que se agolpan cuando uno por alguna circunstancia o gusto hemos elegido vivir en otro lado y parecen esconderse y salirse de a ratos.
Y ese día el cumple se carga de aire fresco, auténtico
así conocí a la tía Mariana, que me hizo acordar a mi tía Paulina.
Cuando yo era chiquita, aprendí que los cumpleaños son lo mas auténtico de uno
Aprendí a festejar, a festejar en mi casa.
A compartir, a divertirme… a encontrarme con otros.
A subir a los árboles, a tener cocacola y sanguchitos de miga cuando se podía,
a cocinar torta marmolada, a vestirme para la ocasión,
a bailar, a recibir regalos, a valorar. Cada año era diferente.

Me dió ganas de reivindicar a las tías, esas que nos han marcado con la experiencia que sea, y que esta ahí dentro nuestro y uno siempre tiene adonde encontrar lo mas original de nuestra historia.

Mi emoción revive un libro: Mujeres de ojos grandes de Angeles Mastreta… son todos cuentos de tías… un deleite.

Comparto fotos de la tía Mariana… ya vayan a buscar fotos de su tía preferidaaaa!!!
Yo ya estoy zambullida en el cajón!!!…



















































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